lunes, 15 de diciembre de 2008

La burbuja editorial

El sector de la edición en España hace ya tiempo que muestra unos síntomas preocupantes en cuanto a la insostenibilidad de sus modelos. Un alarmante estancamiento de la demanda, una sobresaturación de oferta, cuentas de resultados menguantes, una ineficiente gestión de los modelos de negocio y el corsé del precio fijo, llevan a pensar si no ha llegado el momento de proceder a una reconversión del sector en toda regla. Leía en el blog de Javier Celaya que las ventas de libros en octubre en EEUU han descendido un 20% en la edición impresa, mientras que la edición digital había aumentado el 73%. Ante estos datos, hace tiempo hubiese pensado en una situación coyuntural, pero ahora es evidente que se trata de algo estructural y de implicaciones profundas. Y no sólo por el impacto de la crisis económica, sino que el nuevo paradigma digital y la tecnología disruptiva que conlleva está produciendo un efecto tsunami en el sector del libro.
En este sentido, otra entrada de hace unos días en el blog de Joaquín Rodriguez afirmaba: “estoy por pedir un plan de rescate para el sector editorial similar al que las grandes compañías automovilísticas de Detroit han pedido al Presidente”.
Hay que tener en cuenta que la más que previsible llegada masiva de lectores de libros electrónicos en unos meses va a coger con el pie cambiado a los editores, y antes que la burbuja se pinche y estalle, sería necesario ir reconvirtiendo una industria y unos modelos de negocio que son económicamente insostenibles. La digitalización masiva de contenidos es la vía de salida alternativa para el sector. La irrupción de mercados emergentes en estos soportes se constituye en la hoja de ruta de la edición. Seguir diciendo vade retro al paradigma digital es abocar al sector a una reconversión absolutamente traumática, en un plazo de tiempo mucho más cercano de lo que el establishment del sector imagina. Negar la evidencia empírica es una actitud temeraria.
Manuel Gil

2 comentarios:

Fco. Javier Jiménez dijo...

Tu reflexión, Manuel, me parece muy aclaratoria de por dónde van los tiros, y supone un aldabonazo contra tantos insensateces que los representantes españoles de la edición y del libro están sosteniendo en los últimos meses. Dos ideas de tu entrada me parecen claves: 1º La edición digital no es el enemigo, ni siquiera es el futuro: ya está aquí y los editores debemos posicionarnos en positivo, valorando oportunidades y estrategias para abordarla con inteligencia; 2º La reconversión del sector pasa por la reflexión y por el estudio de los nuevos mercados, no por la improvisación ni por el "olfato" del editor. Se necesita una hoja de ruta de la edición, no una ouija. Se trata de un plan estratégico a nivel sectorial, no de cerrar los ojos ante la evidencia de una nueva realidad que se impone.

Mikel Alvira dijo...

Como siempre, interesantísimo. Suelo leerte aunque no cuelgo comentarios, pero hoy me has hecho reflexionar durante un buen rato.
Gracias

Mikel Alvira